04 mayo 2012

Cuentos de la periferia, Shaun Tan

Shaun Tan
Bárbara Fiore Editora
2008

Como ya saben, si son mis lectores habituales, Shaun Tan es uno de mis creadores favoritos. Entró a la lista de mis preferencias cuando leí El árbol rojo, quizás mi libro predilecto y desde ahí he podido disfrutar poco a poco todas sus publicaciones. La última fue Los conejos, un libro que ilustra magistralmente convirtiendo cada página en una obra de arte. Bueno, el óleo parece ser una de sus técnicas favoritas para ilustrar y algo de eso habla en su página, donde tiene una muestra de sus pinturas.
Las razones de mi amor por Shaun Tan son muchas, partiendo por que sus historias son originales, tomándose muy en serio el estar haciendo literatura, aunque con él siempre nos encontremos en esa indefinible tierra que es el libro álbum, al borde de los límites y fuera de toda casilla. Esa es su gracia. 
Sus libros manejan distintos niveles de significado, lo que los hace tan atractivos para niños y adultos, independiente de la aparente complejidad de sus imágenes. Una de las cosas que adoro son las guardas. Las de La cosa perdida te pueden mantener más ocupado que el libro mismo, o servir de aperitivo y bajativo de la lectura. Las de este libro son igual de entretenidas y tienen el detalle de ser diferentes las del principio y las del final, lo que hace mucho más atractivo. 
Este libro contiene quince cuentos breves donde el escenario de todos es la periferia o los suburbios, aquél sitio fuera de los márgenes de la ciudad donde la gente vive en grandes casas sin árboles, porque casi siempre son urbanizaciones recientes. Las situaciones que se narran son todas mágicas, absurdas, imposibles, contadas con la mayor normalidad del mundo, lo que me hizo pensar en el realismo mágico, pero menos barroco. Lo otro que se me vino a la mente fue Historias de cronopios y famas de Cortázar. Entre una cosa y otra van los cuentos de Tan, acompañados de ilustraciones de diversos estilos, como si el libro estuviera ilustrado por varios artistas, lo que evidencia la versatilidad del autor. Los cuentos pueden ser interpretados como metáforas, pero ese trabajo lo hará un adolescente o un adulto, porque para los niños la magia y el absurdo son parte fundamental de sus vidas y les parecerán de lo más plausibles. Lo que diferencia a este libro del tradicional libro de cuentos infantiles, es que aquí la narración se sustenta en la doble decodificación de texto e imagen, ejercicio fundamental de la nueva visualidad infantil - juvenil. Les dejo algunas para que las disfruten.


Lo saqué de: Bibliometro

2 comentarios:

  1. URSU: SOS UNA ALIMENTADORA DE ALMAS..!!!

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  2. Bueno, gracias! Espero siempre poder hacerlo. Mientras me de el cuero, ningún problema.

    Un abrazo!

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