01 octubre 2011

"Nostalgia de la luz" de Patricio Guzmán


En el documental "Nostalgia de la luz" (2010) del cineasta chileno Patricio Guzmán (1941) el pasado es un argumento que debe elaborarse desde el presente, de la misma manera como los astrónomos reconstruyen el principio del universo en las luces de estrellas que han desaparecido hace millones de años. Desde el bellísimo contrapunto entre el campo de la astronomía y el campo de la memoria colectiva, se asiste a un documental espontáneo que fluye naturalmente en su visualidad desafectada y límpida, como el cielo siempre transparente del desierto de Atacama. En un paisaje tan conmovedor y profundo como ese, la cámara captura la esencia de la soledad suprema del hombre frente a la naturaleza absoluta o del hombre frente al recuerdo absoluto, ambas situaciones como  cargas irrevocables de la existencia.
Toda la meticulosidad humana del astrónomo tratando de apoderarse del misterio del universo, hurgando en los cuerpos celestes el origen del hombre en un pasado tan lejano que angustia de solo empezar a dimensionarlo. En un mismo espacio, el desierto de Atacama como el lugar de la borradura, los científicos habitan junto a las viudas, las hermanas, las parejas de detenidos políticos de la dictadura que aún permanecen desaparecidos y de quienes el único rastro que se tiene es ese desierto. Con pala en mano, recorren la tierra más árida del mundo, hurgando entre las cárcavas los huesos de sus hombres, minúsculos rastros de un pasado tan cercano que duele.
La banda sonora de Miranda y Tobar se une a las imágenes otorgándole la cadencia y emoción necesarias para lograr el efecto inspirador del documental.
Patricio Guzmán evidencia que la memoria de Chile es esa borradura insoslayable, una especie de cojera, de destiempo que no solo se padece en la dimensión personal si no que se hereda como tara congénita de la patria. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario