05 junio 2011

El relato hermenéutico del fin de semana

Como una sentencia tormentosa, aguda, densa (como todas las obsesiones) llegué a la conclusión: la química es ineludible.
Esto le decía a mi novio mientras yo me daba la cabeza contra el muro.
Sí, es ineludible. No se siente, se padece.
Pero, finalmente, no me creyó.

P.D: Busca la palabra clave.

3 comentarios:

  1. Yo también creo que se padece, aunque no lo podría asegurar. Últimamente no podría asegurar nada. Hola, soy Diego. Soy un tonto y éste es mi tonto acercamiento a un nombre y una foto y unos poemas (y todo eso reducido a una idea, a la idea de un "alguien" llamado Úrsula, como una niñita de mi barrio). Hasta la vista.

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