15 febrero 2011

El viaje


Para eso sirven los viajes, para ponerte a prueba en otro contexto y ver qué tan capaz eres de bancarte los detalles ajenos, las sorpresas, los desaciertos. Nunca había salido de mi país hasta ahora, que realicé un viaje de vacaciones a Buenos Aires, la ciudad elegida por mis hermanos para desarraigarse de Santiago, desacralizar todo vínculo emotivo y hacer sus vidas. Sí, era importante el viaje por el símbolo de cruzar la cordillera y pisar suelo extranjero, pero lo era más por conocer ese mundo del que me hablaban ellos, ese afuera que me parecía tan alejado de mi casita en los suburbios y mis perros polvorientos. Creo que las cosas suenan más elegantes cuando te las narran que cuando las tragas tú mismo.
La cosa es que llegué a más conclusiones en Buenos Aires que en un año de psicoterapia intensiva.

4 comentarios:

  1. Es como haber vivido sin salir de casa.

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  2. Es una gran ciudad, y no sabía que hubieras ido. Imagino que te inspiraría mucho, ¿cierto? Un beso...

    p.d. ¿ya no tienes perfil facebook?

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  3. No po, Francisco, cerré Facebook porque me aburrió un tanto. Ahora prendo el pc para leer cosas interesantes. Es fantástico! Lo malo es que me pierdo de un montón de info actualizada...
    Y sí, fue un encuentro complicado con Buenos Aires, pero valió la pena.
    Un beso para tí también!

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