23 diciembre 2009

El hombre sin cuerpo o los ojos de Alberto

Pocas veces la tele, o lo que me muestra, me deja algo que pensar o se mantiene en mi memoria, porque pocas veces la veo y casi nunca tiene mucho contenido. Digo la abierta, porque no tengo cable. Anoche me quedé hasta tarde tecleando en mi pc con la tele prendida sin verla, hasta que en el 13 empezó una edición especial del programa Diagnóstico que se llamó "Mírenme a los ojos", donde mostraron la historia de Alberto Vega.
Este actor sufrió en el 2006 un grave accidente en bicicleta que lo dejó con secuelas neurológicas. Quedó absolutamente inmóvil, postrado, y solo puede mover los ojos y párpados, a través de los que se comunica con el mundo.
De un momento a otro, perdió toda posibilidad de movimiento, una boca que habla, unas piernas que caminan, unas manos que tocan. Pero sus capacidades cognitivas, sus emociones, su inteligencia, continúan ahí, encerradas en un cuerpo muerto. Alberto puede parpadear, puede mirar hacia arriba cuando dice sí y hacia abajo cuando dice no, y de esa manera va eligiendo letra por letra hasta formar una palabra y decir lo que necesita. Es un proceso lento que solo la paciencia de sus amigos ha podido mantener. Alberto sigue ahí.
En el programa la gracia era Toby, un magnífico computador que detecta los movimientos oculares de Alberto y lo ayuda a comunicarse, no solo para expresar las necesidades cotidianas, sino que también para expresarse completamente. La primera palabra que pudo "escribir" fue el nombre de su dramaturgo favorito, Shakespeare, y el de su obra favorita, Otelo.
Pero lo que realmente me conmovió hasta hacerme soñar toda la noche con esta historia, fueron las relaciones humanas entre Alberto y sus amigos, la capacidad de compañía, amistad y amor a prueba de todo, que situaciones tan dramáticas como estas sacan de las personas. La tenacidad para sacar a Alberto de ese encierro y mantenerlo en el mundo.
Puede que a muchos les parezca cliché este post, impulsado por el melodrama navideño que, sin querer, a todos se nos pega un poco. Yo lo que intento hacer es alejarme de todo lugar común para hablarles de una dimesión paralela, la menos común de todas, la de la no comunicación, que nos parece imposible, pero que a Alberto lo tiene atrapado. La pesadilla de todos es su realidad.
¿Moraleja? Ninguna, no vale la pena. La gente no se accidenta para dar moralejas. Las cosas pasan y pesan, todos los días. El tema es que te hagan sentir cosas, que te hagan más de este mundo y sus contradicciones. Que te permitan salir de cualquier encierro y comunicarte, porque si no, la vida poco sentido tiene.
FELICES FIESTAS!!!

1 comentario:

  1. te felicito por el nuevo rostro del blog, lo estuve leyendo acompañado por Ennio Morricone y la OST de Cinema Paradiso, así que fue flor de broche este último post sobre Alberto Vega... finalmente, creo que el cuerpo nunca está muerto, el cuerpo vive también en su inmovilidad, y más aun cuando se vuelve despojo para los otros humanos, se va repartido en otros seres vivos que se surten de nutrientes para vivir... por eso, no soy partidario del gesto egoista de incinerarse!
    un abrazaco, te deseo un Feliz Año Nuevo, con más poesía y aventuras, je!

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