15 diciembre 2008

Serie Ensayos: Hank


"Bukowski, born into this"
de John Dullaghan (2003)
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El retrato deslavado


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Gran tema. Es lo primero que se piensa al momento de analizar el documental sobre el escritor estadounidense Charles Bukowski, que se está apostando por un negocio infalible, un personaje único que se sustenta por sí mismo. Pero este no es un documental de imágenes captadas por el director, sino una extensa recopilación de material audiovisual filmado y grabado por terceras personas en torno a la figura del poeta, que a modo de un collage televisivo, pero sin voz en off, entrega por medio de la mirada del director las distintas miradas de otros.
En este documental se enfrenta un proceso complejo de llevar a cabo: el montaje del material recopilado, pues es el montaje el que entrega la lectura personalísima del director, como quien se encuentra frente a un enorme montón de fotografías con las cuales se debe hacer un típico álbum coherente, cronológico, que otorgue sentido a eso que se llama "vida y obra" de un personaje.
Sin ansias por elaborar un relato que sorprenda en tanto su montaje, este documental pegotea de manera muy pulcra los recortes de cinta, tanto así, que a ratos el espectador es sumido por el vaho soñoliento del alcohólico poeta. Es que el trabajo de Dullaghan no pretende entrar al amarillismo sentimental del viejo indecente con una banda sonora que cale la lágrima o un narrador que impulse el cariño y la compasión, sino que más bien radica en la ardua tarea de seleccionar y descartar, donde suponemos que lo seleccionado quedó por su valor y lo descartado es mejor ni imaginarlo. Sin embargo, no basta solo con un trabajo de archivo, el archivo no habla si no se le hace hablar, si no se le otorga un contexto significante. Y en este caso, aquél contexto bukowskiano es esencialmente poético, literal, de versos y palabras, de potencia lírica ineludible que, a pesar de ello, el director logra eludir sistemáticamente durante el documental, aparentemente con la excusa de realizar una compilación objetiva, pero que termina siendo lejana y falta de compromiso con aportar una mirada propia.
La enorme cantidad de entrevistas que posee el documental tampoco aporta su cuota interesante. Si puede llegar a interesar lo que una personalidad del mainstream como Bono pueda decir sobre su admiración a Bukowski, lo más alejado del mainstream, es tan escuálido como la amistad que comparte con el actor Sean Penn. Quizás el músico Tom Waits se tomó en serio la palabra. Pero de ahí a conmover, nunca. Sí lo hacen sus mujeres y amigos, intensamente relacionados con el poeta, quienes son convocados a los "careos" imaginarios donde se escuchan diversas versiones de la misma historia para recalcar ese característico aspecto controversial de Bukowski. La elección de los distintos pasajes de la vida personal del poeta deja un enorme vacío con respecto a lo que muestran: a modo de ejemplo, la escena rescatada desde un documental que lo muestra golpeando a su última mujer es un corte desaprovechado que pasa casi inadvertido como queriendose evitar rápidamente los momentos álgidos. Porque, ¿qué ocurría antes? ¿qué ocurrió inmediatamente después? ¿porqué el director no cuestiona más?. Preguntas que quedan en el aire.
Se está asistiendo en todo momento a un espectáculo que corre en dirección opuesta a la naturaleza bukowskiana, que hace extrañar el ritmo desordenado y sucio, intenso y enfermante del poeta norteamericano, pues se queda en la capitulación austera y formal, en el símbolo de la objetividad y el a-placer de la no-crítica. Válido entre las diversas atmósferas documentalistas como una postura (poco atrevida) del archivo por sobre la intervención del archivo o la relectura del archivo, como Harum Farocki ha propuesto en sus filmes. El director alemán ha trabajado intensamente con la recomposición de las imágenes de archivo y ha logrado entretejer su discurso político en la trama fílmica mediante montajes agudos, cosa que Dullaghan no pretende hacer.
Si se piensa de inmediato que hacer cualquier cosa en donde la figura principal sea el poeta Charles Bukowski es un éxito fijo, se está equivocado. Porque eventualmente aparecen trabajos insípidos y blandos que no hacen honor a la enormidad creadora de Bukowski como este se merece.

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Aunque no haya tenido muy alegres palabras para el docu, les dejo la mejor parte, la voz de Hank en su genialísimo poema Born Into This.

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