05 noviembre 2008

Serie Hey Ho Let's Go: Third, de Portishead, una vuelta de página

Con una rumba de unos cinco libros por leer, con las últimas pruebas en la universidad, el tiempo es muy escaso en estos meses finales del año. Por eso aprovecho religiosamente la hora y media de viaje diario, ida y vuelta, a la universidad, para escuchar música en mi mp3, la actividad más necesaria en esos eternos y cansadores minutos. Aunque el tercer album de Portisehad, Third, fue lanzado en abril recién he tenido la oportunidad de escucharlo como se debe escuchar un disco de Portishead: con mucha dedicación.
Desde que la banda se disolvió hace diez años, todos los que amábamos ese sedoso ritmo del trip-hop y la inconmesurable voz de Beth Gibbons nos quedamos viudos repitiendo una y otra vez Dummy y el homónimo Portishead a modo de duelo. Hasta ahora.
Si el trip-hop como estilo nació y murió casi de inmediato, este último y esperado disco de los ingleses confirma tal hecho, pues Third nada tiene de la cadencia trip-hopera que los hizo famosos. No, es otra cosa. Un discazo, obvio, una gran obra musical, magnífica, oscura, dramática, cortante y sangrante. Pero se han apegado, a mi parecer, demasiado a las investigaciones electrónicas del down tempo y se han alejado de ese espíritu trágico que protagonizaba hasta el clímax la deífica voz de Gibbons, una voz que se me perdió un tanto en este disco.
Sí, es una voladura de cabeza Third, un gran aporte que no me canso de escuchar y analizar. Pero quizás me quedé muy pegada en el duelo y en Dummy como para poder acostumbrarme a este renovado sonido.
De todas maneras y siempre, se los recomiendo, a menos que estén pasando por una crisis existencial depresiva. Si es así, por favor, no lo escuchen. Si los fármacos le han funcionado bien (como a mí) o si no sufre de las enfermedades psiquiátricas del siglo, dele no más, bájelo de internet y péguese un viaje a lo más profundo del universo terrible y maravilloso de Portishead.

2 comentarios:

  1. Úrsula, llegué a tu blog por esas casualidades binarias, y abrí ese video en sepia en que partes en una cama, vas la pared, la madre tierra, y vuelves a la cama. No pude escucharlo, tuve que verlo con el volumen apagado, pero mañana lo veré como Dios manda.
    Al menos la energía que emana de sólo verlo ya es suficiente para imaginar que detrás de un cementerio también hay mucha vida.

    SL.

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  2. Hola sabes camino a la escuela escucho a coldplay,también me sumerje a un viaje profundo a portishead no lo escucho mucho pero no estoy tan deprimido,bueno llegue a ti por enlaces.Abrazos desde la sierrra de Oaxaca.Mexico.

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