16 junio 2008

Cuba y los celulares de la libertad



Conversación frecuente por estos días:
- Qué bueno que ahora se están arreglando las cosas en Cuba. Los pobres cubanos ni un celular se podían comprar.
- Sí, qué bueno. Allá las cosas son así. Los cubanos no tienen derecho a nada.
Señor, señora chilena, usted se siente tranquilo porque acá en Chile tiene derecho a comprarse un celular. Y a tener un computador, una tele a color, a conectarse a internet. Pero, ¿sabía usted que hay un montón, o sea, millones de chilenos que no pueden comparse un celular, que ni siquiera sueñan con un computador, que poco y nada saben de internet y que pagarle una carrera al hijo o una cirugía a la hija es absolutamente imposible?
O sea, pongámonos en nuestro lugar. Por lo menos los cubanos no tienen que sufrir día a día por la comida, la salud o la educación. Algo es algo. Y en Chile no tenemos esa libertad tan defendida, sino que solo tenemos la liberta de mercado, es decir, la libertad de elegir qué compramos. Pero yo, en lo personal, no me siento tan contenta por poder tener un celular o acceder a un crédito de 30 años para comprarme una casa. Nuestro sistema es tan opresor como el de los cubanos, solo que la opresión se pinta de libertad. De la libertad para comprar lo que el sistema decide que una persona de mi estrato socioeconómico puede comprar. Porque lo que sale de este rango me está vedado y soy tan impotente como un cubano o como cualquier ciudadano que no puede pagar.
Señor, señora, no se crea el cuento. Si al final, estamos todos en la misma. Poder comprar algo no es libertad.