11 mayo 2007

San Bernardo y el desarrollo: una ciudad contradictoria (o el mal incomprensible de Chile)

San Bernardo (fotografía del sitio www.sanbernardo.hit.bg)

En los últimos años el sector de la Avenida Portales se ha transformado completamente a un ritmo desconcertante. Lo que antes fue una enorme y sombreada calle rodeada de plátanos orientales en donde solo había parcelas y plantaciones, mutó a un bullente sector lleno de villas y casas hasta decir basta. Ya casi no quedan predios agrícolas. A esto se le llamNacida y criada toda mi vida en la comuna de San Bernardo. Una ciudad que era hermosa, tranquila, a la mitad entre lo urbano y lo rural, una mezcla perfecta entre campo y ciudad. Que era. Porque lo que ahora es resulta casi vomitivo.
Mi querida comuna figura en las estadísticas nacionales como el antro de delincuencia más peligroso de la región metropolitana. Wow. A mi hermano menor, que terminó por emigrar a Valparaíso, lo asaltaron siete veces en San Bernardo, todas a la luz del día, todas por niños pequeños, todas en la más completa impunidad. Hoy estaba en la clínica veterinaria con una de mis perritas a eso de las doce del día cuando salí a fumarme un cigarrillo a la vereda, en pleno centro. Un escolar de unos diez años se sentó cerca de mí y abrió su mochila. Revisó algunas cosas, entre ellas un cuchillo de cocina que llevaba dentro. Luego se sacó la polera del colegio y la metió junto al cuchillo y se largó corriendo. A dónde iba, no tengo idea. A qué iba, me quedó más que claro.
a poblar la periferia. Específicamente donde vivo, el sector Nos, un lugar apacible, surcado por la línea férrea, donde se ven pasar las carretas tiradas por caballos y donde aún solo se oyen los tiuques y los queltehues, prontamente se verá saqueado por un hito que, diez años atrás, nadie hubiera podido imaginar: se construirá un mall. Mi calle es de tierra, hace un par de años recién supimos lo que era un alcantarillado y nunca hemos conocido una buena iluminación pública, pero tendré a una cuadra de mi casa un mall. Un mall!
Salgo al centro de San Bernardo y lo que veo son calles llenas de gente, llenas de basura, llenas de perritos botados. Si me alejo un poco el panorama es más traumático pues la pobreza, la delincuencia y las drogas son tan normales que nadie se da cuenta ni se pregunta por qué. La imagen de la ciudad serena y campechana solo continúa en mis recuerdos de infancia.
¿En qué universo paralelo viven las autoridades de la comuna? ¿Qué carajo entienden por desarrollo? Bueno, lo mismo que se entiende en el país entero: el desarrollo es comercial, económico, destinado a solo un porcentaje de la población y carente de toda coherencia o sentido común.
Pero casi está listo el centro comercial de la calle Eyzaguirre. Y tendré, en poco tiempo, a una cuadra de mi casa, un enorme y esplendoroso mall.
Y luego me preguntan de qué me quejo.


7 comentarios:

  1. Buenas Noches vuestra merced:

    Me ha gustado tu blog por tres razones y hasta cuatro... por la poesia primero, luego por Dios que la inspira, porque eres de San Bernardo con yo y porque tienes sangre de Patria...

    espero algún día hacer mi blog de tan buena calidad como el tuyo

    atte. VMelendezR.

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  2. Pues muchísimas gracias por vivitar mi blog y que bueno que te haya gustado!
    Espero que sigas visitándolo.
    Un fuerte abrazo

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  3. Hola Ursula : Lamentablemente en las poblaciones de nuestra comuna la juventud se hace mierda con la pasta base y aúnque no lo creas ( lo vi hace poquito ) el neoprén. Matan sus sueños, llenándose de murallas y extirpan día a día el brillo de sus ojos.
    Hace un par de semanas tuve la "suerte" de presenciar un robo digno de Hollywood en una farmacia de calle Eyzaguirre y lo curioso, eran aprox. las 13 hrs. INCREIBLE !
    La modernidad esta haciendo cagar nuestra hermosa comuna, que hagan algo para que nuestro Municipio no trate de fabricar viviendas o vender por pedazos nuestro Cerro Chena, testigo presencial de todo el caos que se esta generando en San Bernardo.
    Señora Orfelina.
    Me cago en su gestión alcaldicia.
    Un abrazo.
    Arce.

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  4. Así es, Marcelo. la lástima es que no me sorprende lo que me cuentas, de esta comuna lo espero todo. Siento que la alcaldesa vive en una burbuja y no tiene ni la más remota idea de lo que ocurre aquí. Nuestra comuna de ha ido desgastando a un paso sorprendente y nadie hace nada. Y como dices, los cabros en las poblaciones (que en la realidad no existen en la conciencia de la gente) se matan libremente. Esto no va a acabar, que es lo peor, porque todo va por el camino equivocado. Una enorme pena.
    Gracias por visitar mi blog mi buen Marcelo. Tú siempre tan coherente.
    un abrazo!

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  5. ¿Sabía Ud. que Carmen Berenguer la conoce?
    ¿!POR QUÉ TE DESAPARECES DEL MUNDO, NIÑA!? Y yo que te busco y te busco... snif.
    BESHOS!

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  6. Hola Pedro, sí se que me conoce, qué tiene de raro? Y porqué o para qué me buscas tanto? Yo no desaparezco, solo voy y vuelvo!
    Besos a tí también!

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  7. En todo caso es un mal generalizado en las comunas de nuestro País, los bolsones de pobreza se esconden tras la fachada de imponentes centros del consumo, en donde se pierden los ojos brillosos de la pobreza total del individuo. Es el nuevo paseo dominguero, la chatarra a la mano, el carrito del super, la tarjetita a cuotas y vamos haciendonos esclavos con una sonrisita estupida en los labios.
    Y ya los cabros no roban para comer, sabemos que roban pa`l vicio pero ademas, pa la zapatilla de marca, el pantalon con buena etiketa. Porke esa es la nueva panacea, la dicha suprema de este nuevo individuo, el exito total, aunk no importe k al pasar de los años se caigan secamente de hocico y sin dentaduras los metan al saco de los desperdicios. Inservibles, ni sikiera para abono de la antigua tierra k yace bajo el cemento de nuestros barrios, ni para alimento de los pajaritos, k en un tiempo mas serán solo fantasmas aleteando en la inconciente imaginación del colectivo uniformado.

    Salud y Libertad.

    Shinazky

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