31 mayo 2007

POESÍA PARA EL FRÍO

Aquí, algunos de los textos que he estado escribiendo por estos fríos días de otoño. Como se supone que este es el blog de una poeta, mínimo que publique algo de poesía, no? Todos los textos pertenecen a un pequeño conjunto bien humilde que he denominado prematuramente, En el Reino de Agosto.
Espero que los disfruten.



Cantiga del invierno luctuoso



Había olvidado cómo se sentía el frío
Cómo percude el frío
A los huesos.
Había olvidado cómo el invierno
Devora la mansedumbre de la tierra
E incita la demolición
De cuánto vive y brilla
Y se voltean las superficies suaves de las cosas
Hacia la rigidez del hielo.
Y todo quiebra todo triza
Todo cae y descompone
Al alero gris azul del invierno


De niña solía llorar los últimos días de marzo
Sobre la secaduría de las hojas
Porque se me venía la salmodia intrínseca de los inviernos
Esa cantinela aborrecible
De las lluvias


Todo palpita agua
Los pajaritos mueren
Y tu pena fragua
Bajo los laureles


Como si todo hubiese estado hecho
Para que mi pequeña infancia se torciera los inviernos
Y quedara traumada y medio esclerótica
De por vida


Había olvidado cómo el frío
Intercepta el paso de la sangre
Dejando estancado el aroma a tibio y chocolate
Cómo me llega el infarto cerebral
Y mi alma se horada de tanto julio de tanto agosto
Y tanto temporal quejoso


El calorcito oxidado y avejentado de marzo
Trae olor a ciruelas maduras y mebrillos
Viene a lengüetear mi cuerpecito
Antes de omitirse para casi siempre
Yo saco mis pies al sol
Canto algún versículo misterioso
Escribo un par de palabras tristes
Y me deprimo apresuradamente
No vaya a ser que el frío me pille desacongojada
Y brillante.


Había olvidado.
Había olvidado pero ahora recuerdo.




De cómo una princesa es


"¡Amigos míos, quiero que sea reina!
¡Quiero que sea la reina!"
Arthur Rimbaud


Yo nada sé, nada puedo y nada soy
Frente a la belleza enloquecedora
De la creación divina,
Pero tú has tomado este trozo de niña insípida
Y con tus promesas lo has vuelto carne dulce,
Has hecho de esta mi sombra
Una princesa palpable
Y me has erguido en el reino de los desastres
Un trono
Para posar en él mi estropicio
Y reinar así sobre el resto de los insectos.


Sé que todo esto es mentira
Como una de esas invenciones cariñosas
Con las que ocultan a los niños
La perfección de los fenómenos corporales.


Pero como ignota doncella aprendiz
En los oficios de la belleza
Y el descaro
Me someto a tu mandato utopista
Y cojo mis vestiduras de yuyos
Para fascinarme con tal argumento
Y poseer todo el Reino de Agosto
Como mío es
Porque en mí está
Y así lo he fundado.


Que nada se diga luego
De la premura esencial
De nuestro artificio.





Este es el reino del perjuicio


Ayer se asomaban las doncellas a los balcones
proferían alabanzas acuáticas
Y vestían el letargo de las azucenas
(dulce almíbar en sus bocas)
Iban hacia los cerros negros
Llenas de purpurina


Ayer todas eran albugíneas


Pero en estas tierras la masacre
Extinguió su estirpe
Pues vinieron los vasallos de la furia
Y sus hordas mestizadas
Acabaron con la belleza de las núbiles
e insonoras
doncellas
como quien acaba con un pastizal
en medio del verano.


En el reino del perjuicio
La hermosura es una casa vieja.

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